LA VILLA FLOSS
La Villa Floss fue construida alrededor del año 1930, sobre una edificación preexistente de menores dimensiones. Su propietario, Don José Bernia García, un exitoso hombre de negocios nacido en Alzira (Valencia), adquirió la antigua villa y emprendió una profunda reforma, ampliando el edificio para adaptarlo a las necesidades de su numerosa familia.
La elección de Bétera como lugar de residencia no fue casual. En aquella época, el municipio gozaba de merecida fama por su clima saludable y su entorno natural, siendo considerado un enclave ideal para la recuperación de personas con tuberculosis u otras afecciones respiratorias. Además, la buena comunicación con Valencia, facilitada por la línea ferroviaria, convertía a Bétera en un lugar privilegiado tanto para el descanso como para la vida cotidiana.






